Parafraseando al maestro Cartier-Bresson quien menciono que las diez mil primeras fotografías son solo el comienzo del aprendizaje, esto que ves es parte de ese camino, imágenes mejorables, sí, pero tomadas con una enorme pasión por este arte de pintar con luz, filtradas por una autocrítica constante en este camino de permanente formación.
Cada nueva toma fue motivada por la ilusión de que resultaría la mejor foto de mi vida, un sueño imposible, pero perseguir lo inalcanzable es lo que nos mueve a seguir creando, mejorando y aprendiendo sin detenernos